.
... orgullo y satisfacción", y además es evidente que este es el primer año que lo envío y por lo tanto no es algo que se repite regularmente. Además me pregunto, cuándo se considera algo tradición (existe alguna manera eficaz de acabar de una vez con algunas de ellas), cuántos años tienen que pasar para considerar algo tradicional, cuántas personas deben aceptarlo como suyo. Por otro lado,espero que no me imaginéis mientras escribo mis últimas palabras de este agonizante año, con alguna bandera tras de mí, ni siquiera la fotografía de mi hijo principesco cuando hizo la primera comunión o vestido de militar de los siete ejércitos (o eran ocho)).
En realidad sólo deseo que el 2010 sea vuestro mejor año.
Muchas gracias a todos por vuestro apoyo. Ah, y muchas legañas...
.
Buscaba un lugar para huir de la rutina y encontré esta diminuta isla virtual donde perderme. Aforo ilimitado. Entrada gratis.
martes, 29 de diciembre de 2009
martes, 22 de diciembre de 2009
Excusas de antemano (escrito una hora antes del sorteo de Navidad)
.
Son las 8:24 horas del dia 22 de diciembre, queda menos de una hora para el sorteo de Navidad.
Parto de la idea de que es casi imposible que los números que yo juego este año salgan premiados, aunque cada año juego a más números distintos. Así que pongámonos la tirita antes de la herida.
Hay cosas mucho más importante que el dinero, ya sabéis la salud, el amor, la amistad... lo que no sé si tendré suficiente dinero para comprarlas.
Por otro lado, no me puedo quejar, tengo una casa/hipoteca, un coche/crédito, de vez en cuando viajo/tarjeta de crédito, y muchos vicios, que esos sí que pago al día.
Así que lo mejor que puede pasar es que no me toque nada, por que si me hago rico, la gente sólo me querrá por mi dinero, ya no tendré hipoteca ni crédito y ni siquiera los bancos me mandarán una carta de vez en cuando acordándose de mí. Y estoy seguro que mi novia me abandonara y se irá con otro más pobre.
Así que os deseo a todos los que juguéis mucha suerte, es decir, que no os toque nada.
.
Son las 8:24 horas del dia 22 de diciembre, queda menos de una hora para el sorteo de Navidad.
Parto de la idea de que es casi imposible que los números que yo juego este año salgan premiados, aunque cada año juego a más números distintos. Así que pongámonos la tirita antes de la herida.
Hay cosas mucho más importante que el dinero, ya sabéis la salud, el amor, la amistad... lo que no sé si tendré suficiente dinero para comprarlas.
Por otro lado, no me puedo quejar, tengo una casa/hipoteca, un coche/crédito, de vez en cuando viajo/tarjeta de crédito, y muchos vicios, que esos sí que pago al día.
Así que lo mejor que puede pasar es que no me toque nada, por que si me hago rico, la gente sólo me querrá por mi dinero, ya no tendré hipoteca ni crédito y ni siquiera los bancos me mandarán una carta de vez en cuando acordándose de mí. Y estoy seguro que mi novia me abandonara y se irá con otro más pobre.
Así que os deseo a todos los que juguéis mucha suerte, es decir, que no os toque nada.
.
miércoles, 16 de diciembre de 2009
Bajo las sábanas... cualquier noche de invierno
.
Mi chica (M) es muy friolera, y las frías noches de invierno, no es raro que ponga sobre el edredón de plumas y la colcha, alguna manta antes de dormir. Tampoco suele olvidar encender un pequeño calefactor eléctrico que aloja a su lado (el derecho) para caldear el ambiente. Ya dentro, se acurruca dentro de su pijama y no se mueve nada para acumular el máximo calor posible.
Cuando yo llego, casi siempre algo más tarde, me quito casi todo, menos la piel, porque no queda bonito. Y la cama es el polo norte en mi lado (el izquierdo), mientras que en el espacio de M ya es verano. Un verano sofocante y tropical. Cuando transcurre un rato nuestros calores se tropiezan y se juntan bajo las sábanas: encerrados en un callejón sin salida. Es inevitable, al poco tiempo la cama arde.
Creo que a raíz de esto, una noche gélida no hace mucho, soñé que la temperatura subía tanto bajo las sábanas, que nuestros cuerpos se derretían como trozos de mantequilla. Ya por la mañana, con el fresco mañanero nuestros pies se habían fundido para siempre: el exterior de su pie izquierdo con el exterior de mi pie derecho. Ya éramos un solo cuerpo, inseparable, y soñé que debíamos caminar acompasando nuestros pasos para siempre.
Bueno, para ser sincero, creo que más bien fue una pesadilla.
.
Mi chica (M) es muy friolera, y las frías noches de invierno, no es raro que ponga sobre el edredón de plumas y la colcha, alguna manta antes de dormir. Tampoco suele olvidar encender un pequeño calefactor eléctrico que aloja a su lado (el derecho) para caldear el ambiente. Ya dentro, se acurruca dentro de su pijama y no se mueve nada para acumular el máximo calor posible.
Cuando yo llego, casi siempre algo más tarde, me quito casi todo, menos la piel, porque no queda bonito. Y la cama es el polo norte en mi lado (el izquierdo), mientras que en el espacio de M ya es verano. Un verano sofocante y tropical. Cuando transcurre un rato nuestros calores se tropiezan y se juntan bajo las sábanas: encerrados en un callejón sin salida. Es inevitable, al poco tiempo la cama arde.
Creo que a raíz de esto, una noche gélida no hace mucho, soñé que la temperatura subía tanto bajo las sábanas, que nuestros cuerpos se derretían como trozos de mantequilla. Ya por la mañana, con el fresco mañanero nuestros pies se habían fundido para siempre: el exterior de su pie izquierdo con el exterior de mi pie derecho. Ya éramos un solo cuerpo, inseparable, y soñé que debíamos caminar acompasando nuestros pasos para siempre.
Bueno, para ser sincero, creo que más bien fue una pesadilla.
.
domingo, 13 de diciembre de 2009
Extraños efectos tras ver un capítulo de la serie Flash forward
.
Supongo que ya todos habréis oído hablar de esta serie de televisión americana (incluso algunos la estaréis siguiendo) en la que el FBI está investigando el extraño desvanecimiento de toda la humanidad (¿monos incluidos?) durante 2 minutos y 17 segundos. En ese corto espacio de tiempo cada persona ha visto lo que le ocurrirá seis meses después.
Los primeros capítulos los seguí con atención y en algunos momentos hasta con entusiasmo. La idea me parece interesante y original (raro que se junten estas dos circunstancias en un programa de televisión americano). Pero lo más increíble son los efectos que produce en mí esta serie en los dos últimos capítulos.
Os cuento. En el penúltimo capítulo me acomodo en el sillón y durante el mismo caigo en un profundo sueño que dura desde la mitad hasta el final: unos veinte minutos. Cosa rara, ya que no suelo yo caer dormido, por muy sillón del Ikea que sea. Tengo sueños extraños que no consigo recordar, que me dejan un mal sabor de boca (bueno, esto no es tan extraño).
Este martes, me preparo para el experimento con los siguientes objetos: cuaderno para apuntar, mantita para el frío, cojín para el cuello y vaso de agua para después. Me tumbo en el sillón frente a la televisión. Mientras veo el capítulo, como era de esperar, me quedo "sopa". Tras despertarme, intento recordar lo que he soñado. En la visión era exactamente seis meses antes, era viernes, me estaba tomando una cerveza con mis amigos. Recuerdo conversaciones que realmente ocurrieron con gran nitidez.
Esto me hace preguntarme varias cosas: ¿podría decir que he tenido un flashback viendo Flash forward? ¿Soy el único humanoide al que le ha pasado algo parecido?
.
Supongo que ya todos habréis oído hablar de esta serie de televisión americana (incluso algunos la estaréis siguiendo) en la que el FBI está investigando el extraño desvanecimiento de toda la humanidad (¿monos incluidos?) durante 2 minutos y 17 segundos. En ese corto espacio de tiempo cada persona ha visto lo que le ocurrirá seis meses después.
Los primeros capítulos los seguí con atención y en algunos momentos hasta con entusiasmo. La idea me parece interesante y original (raro que se junten estas dos circunstancias en un programa de televisión americano). Pero lo más increíble son los efectos que produce en mí esta serie en los dos últimos capítulos.
Os cuento. En el penúltimo capítulo me acomodo en el sillón y durante el mismo caigo en un profundo sueño que dura desde la mitad hasta el final: unos veinte minutos. Cosa rara, ya que no suelo yo caer dormido, por muy sillón del Ikea que sea. Tengo sueños extraños que no consigo recordar, que me dejan un mal sabor de boca (bueno, esto no es tan extraño).
Este martes, me preparo para el experimento con los siguientes objetos: cuaderno para apuntar, mantita para el frío, cojín para el cuello y vaso de agua para después. Me tumbo en el sillón frente a la televisión. Mientras veo el capítulo, como era de esperar, me quedo "sopa". Tras despertarme, intento recordar lo que he soñado. En la visión era exactamente seis meses antes, era viernes, me estaba tomando una cerveza con mis amigos. Recuerdo conversaciones que realmente ocurrieron con gran nitidez.
Esto me hace preguntarme varias cosas: ¿podría decir que he tenido un flashback viendo Flash forward? ¿Soy el único humanoide al que le ha pasado algo parecido?
.
miércoles, 9 de diciembre de 2009
Primer concierto de jazz
.
Por el cumpleaños de mi chica (M), fuimos a nuestro primer concierto de jazz. El sitio está en la calle Huertas y se llama Populart, es pequeño, pero acogedor, y como era de esperar, todas las paredes están llenas de trajeados músicos de jazz. El concierto se denominaba “Norman Hogue plays Louis Prima”.
La primera cagada fue que no había reservado mesa, y cuando llegamos las escasas diez que hay en la sala estaban ocupadas. Tras pedirnos unas cervezas y dar pena al camarero con nuestra cara de pardillos, nos coloca en una mesa desde la que vemos bastante bien.
Pronto aparece el cantante y trombonista Norman Hogue, nacido en New York, y al que yo imaginaba negro, pero equivocadamente. Comienza el concierto, el trombón suena muy bien, pienso que nunca se debería decir la palabra trombón o saxo sin que de fondo se oyera el sonido que provocan.
De repente el pub se llena de gente y humo. El ritmo es bastante alto, el tono bastante desenfadado, parece que Norman se divierte y quiere que pasemos un buen rato, es imposible estarse quieto en la silla. La cantante, Ángela Cervantes, tiene una voz profunda, tampoco es negra, pero su voz sí. El saxo suena muy bien y en general los demás músicos, piano, batería y contrabajo se adaptan perfectamente.
Aquí os dejo el enlace para que os hagáis una idea. No se oye muy bien pero es el único que he encontrado. Espero no acabar en una cárcel turca con la nueva ley que va a aprobar el gobierno sobre internet (estos rojos perro flautas se han vuelto locos) y poder volver pronto acudir a otro concierto.
http://www.youtube.com/watch?v=uVr8DkoOIoA
.
Por el cumpleaños de mi chica (M), fuimos a nuestro primer concierto de jazz. El sitio está en la calle Huertas y se llama Populart, es pequeño, pero acogedor, y como era de esperar, todas las paredes están llenas de trajeados músicos de jazz. El concierto se denominaba “Norman Hogue plays Louis Prima”.
La primera cagada fue que no había reservado mesa, y cuando llegamos las escasas diez que hay en la sala estaban ocupadas. Tras pedirnos unas cervezas y dar pena al camarero con nuestra cara de pardillos, nos coloca en una mesa desde la que vemos bastante bien.
Pronto aparece el cantante y trombonista Norman Hogue, nacido en New York, y al que yo imaginaba negro, pero equivocadamente. Comienza el concierto, el trombón suena muy bien, pienso que nunca se debería decir la palabra trombón o saxo sin que de fondo se oyera el sonido que provocan.
De repente el pub se llena de gente y humo. El ritmo es bastante alto, el tono bastante desenfadado, parece que Norman se divierte y quiere que pasemos un buen rato, es imposible estarse quieto en la silla. La cantante, Ángela Cervantes, tiene una voz profunda, tampoco es negra, pero su voz sí. El saxo suena muy bien y en general los demás músicos, piano, batería y contrabajo se adaptan perfectamente.
Aquí os dejo el enlace para que os hagáis una idea. No se oye muy bien pero es el único que he encontrado. Espero no acabar en una cárcel turca con la nueva ley que va a aprobar el gobierno sobre internet (estos rojos perro flautas se han vuelto locos) y poder volver pronto acudir a otro concierto.
http://www.youtube.com/watch?v=uVr8DkoOIoA
.
viernes, 4 de diciembre de 2009
Nota sobre el sorteo del mundial de fútbol
.
Llamadme raro (o friqui), pero esta tarde acabo de ver en la televisión el sorteo de los grupos para el Mundial de fútbol de Sudáfrica en el 2.010. Me gusta el deporte, pero no me considero un experto de los que ven todos los partidos y conocen todas las plantillas, sin embargo, no sé que tienen este tipo de eventos que me enganchan.
El caso es que aparte de la emoción de ver contra que equipos se va a enfrentar nuestra selección (creo que mucha suerte no ha habido, sobre todo en el cruce); me he fijado en algo en lo que nunca había pensado hasta hoy pero que ocurre siempre en este tipo de sorteos.
Resulta que cuando sale un equipo del bombo, casi siempre el cámara enfoca al entrenador de turno o al presidente de la federación del país que ha acudido a estar presente en el acontecimiento (y a cobrar sus buenas dietas, claro). No es extraño que el personaje en cuestión esté en ese momento apuntando algo en una libretilla o papelajo que haya sacado del bolsillo del traje con una gran parsimonia (como si fuera un niño de seis años). Esto me suscita un gran número de preguntas que paso a enumerar:
¿El susodicho apunta los equipos que le han tocado en su grupo o qué coño escribe? ¿Tiene tan mala memoria como para no recordar el nombre de tres países? ¿Tiene claro a qué selección representa o lo tiene ahí apuntado para no liarla? ¿Sabe de la existencia de Internet u otros medios de comunicación donde más tarde puede verlo? ¿Guardará el papel como un tesoro y si alguien le pregunta responderá con cara de sorprendido... ¿de qué sorteo me hablas??
.
Llamadme raro (o friqui), pero esta tarde acabo de ver en la televisión el sorteo de los grupos para el Mundial de fútbol de Sudáfrica en el 2.010. Me gusta el deporte, pero no me considero un experto de los que ven todos los partidos y conocen todas las plantillas, sin embargo, no sé que tienen este tipo de eventos que me enganchan.
El caso es que aparte de la emoción de ver contra que equipos se va a enfrentar nuestra selección (creo que mucha suerte no ha habido, sobre todo en el cruce); me he fijado en algo en lo que nunca había pensado hasta hoy pero que ocurre siempre en este tipo de sorteos.
Resulta que cuando sale un equipo del bombo, casi siempre el cámara enfoca al entrenador de turno o al presidente de la federación del país que ha acudido a estar presente en el acontecimiento (y a cobrar sus buenas dietas, claro). No es extraño que el personaje en cuestión esté en ese momento apuntando algo en una libretilla o papelajo que haya sacado del bolsillo del traje con una gran parsimonia (como si fuera un niño de seis años). Esto me suscita un gran número de preguntas que paso a enumerar:
¿El susodicho apunta los equipos que le han tocado en su grupo o qué coño escribe? ¿Tiene tan mala memoria como para no recordar el nombre de tres países? ¿Tiene claro a qué selección representa o lo tiene ahí apuntado para no liarla? ¿Sabe de la existencia de Internet u otros medios de comunicación donde más tarde puede verlo? ¿Guardará el papel como un tesoro y si alguien le pregunta responderá con cara de sorprendido... ¿de qué sorteo me hablas??
.
martes, 1 de diciembre de 2009
Ya es diciembre (texto semipoético).
.
Hoy comienza diciembre. Las hojas han ido cayendo casi sin ganas ayudadas por el suave viento de noviembre, llenando el suelo de tapices otoñales. Al fondo, en el horizonte, alguien ha pintado las montañas de blanco anunciando un invierno frío y nevado. En los momentos en que el sol se atreve a salir entre las nubes, ilumina un cielo de un bello azul. Es indudable que todo parece más limpio, más puro, hasta más claro.
Pero pronto, sin saber cómo, casi todas las ventanas se llenan del puto Papa Noel escalador como presagio de que se acerca irremediablemente la Navidad. Y ya son forzosas las prisas; los malditos atascos; los regalos a última hora; los anuncios de juguetes (que en la mayoría de los casos cagan y mean); el embotamiento en los centros comerciales; los obsoletos villancicos que ya sólo canta Raphael y por un módico precio; las uvas que se atragantan; el rey con su maquillado discurso; Baltasar con su mirra (que sería negro pero no tonto); la misa del papagayo y la interminable cuesta de marzo.
Supongo que ahora entenderéis porque este texto es semipoético...
.
Hoy comienza diciembre. Las hojas han ido cayendo casi sin ganas ayudadas por el suave viento de noviembre, llenando el suelo de tapices otoñales. Al fondo, en el horizonte, alguien ha pintado las montañas de blanco anunciando un invierno frío y nevado. En los momentos en que el sol se atreve a salir entre las nubes, ilumina un cielo de un bello azul. Es indudable que todo parece más limpio, más puro, hasta más claro.
Pero pronto, sin saber cómo, casi todas las ventanas se llenan del puto Papa Noel escalador como presagio de que se acerca irremediablemente la Navidad. Y ya son forzosas las prisas; los malditos atascos; los regalos a última hora; los anuncios de juguetes (que en la mayoría de los casos cagan y mean); el embotamiento en los centros comerciales; los obsoletos villancicos que ya sólo canta Raphael y por un módico precio; las uvas que se atragantan; el rey con su maquillado discurso; Baltasar con su mirra (que sería negro pero no tonto); la misa del papagayo y la interminable cuesta de marzo.
Supongo que ahora entenderéis porque este texto es semipoético...
.
domingo, 29 de noviembre de 2009
Instrucciones para detener el tiempo...
.
Quién más y quién menos ha oído o proferido alguna vez frases del tipo: el tiempo pasa volando, hace nada era verano y sin darnos cuenta ha llegado la Navidad o cosas como parece que fue ayer cuando íbamos al colegio… Y pienso que quizás habréis tenido la frustrante sensación de que el tiempo va muy rápido y que no hay manera posible de detenerlo.
Por lo tanto, tras muchas duras cavilaciones, he recogido aquí una serie de “instrucciones” o “trucos” que harán que cada una de vuestras horas parezcan días, y cada uno de vuestros días semanas... Muchas de las circunstancias están probadas durante largos meses (que me parecieron años) en mi persona, y puedo corroborar que funcionan, otras me las han contado. Ahí van:
Para empezar es principal conseguir un trabajo que no te guste lo más mínimo. Ve al trabajo las máximas horas posibles, pero no hagas absolutamente nada. Intenta no hablar con ninguno de tus compañeros, tómate los menos descansos posibles, y no vayas al baño hasta que salgas. Te aseguro que cada jornada se te hará eterna.
Es primordial que te paguen poco, o si tienes la mala suerte de que tu sueldo es alto, gástatelo todo en los primeros días, cada mes te parecerá que nunca se acaba.
Duerme muy pocas horas, aunque no tengas nada que hacer. Ten muchos hijos, ya verás como muchas noches se te harán interminables.
Llega una hora antes a cualquier cita: ya sea del médico (si es de la Seguridad Social mejor), o con tus amigos. Ah, y nunca lleves nada para hacer la espera más amena como libros o música, nuestro cometido es que esa hora nos parezca inacabable.
Cuando quedes con tu familia o amigos deja que los demás hablen durante todo el rato, sólo abras la boca para pregúntales por su trabajo o pídeles que te cuenten anécdotas de sus animales de compañía. En las fiestas o reuniones, si quieres que al dueño se le haga la velada eterna (haciéndole un enorme favor), si ves que tiene cara de sueño, no te lo pienses, sírvete otra copa. Si cuando la terminas observas que el anfitrión cierra los ojos o amaga un bostezo, hazlo por su bien, sírvete otra copa más. Ya verás como te lo agradece.
Por último, es primordial que te compres una casa y que pongas tu hipoteca al plazo más grande posible, de esta forma verás que los años pasan muy lentamente, y que tu deuda se alargará lo que a ti te parecerá que son varias vidas.
.
Quién más y quién menos ha oído o proferido alguna vez frases del tipo: el tiempo pasa volando, hace nada era verano y sin darnos cuenta ha llegado la Navidad o cosas como parece que fue ayer cuando íbamos al colegio… Y pienso que quizás habréis tenido la frustrante sensación de que el tiempo va muy rápido y que no hay manera posible de detenerlo.
Por lo tanto, tras muchas duras cavilaciones, he recogido aquí una serie de “instrucciones” o “trucos” que harán que cada una de vuestras horas parezcan días, y cada uno de vuestros días semanas... Muchas de las circunstancias están probadas durante largos meses (que me parecieron años) en mi persona, y puedo corroborar que funcionan, otras me las han contado. Ahí van:
Para empezar es principal conseguir un trabajo que no te guste lo más mínimo. Ve al trabajo las máximas horas posibles, pero no hagas absolutamente nada. Intenta no hablar con ninguno de tus compañeros, tómate los menos descansos posibles, y no vayas al baño hasta que salgas. Te aseguro que cada jornada se te hará eterna.
Es primordial que te paguen poco, o si tienes la mala suerte de que tu sueldo es alto, gástatelo todo en los primeros días, cada mes te parecerá que nunca se acaba.
Duerme muy pocas horas, aunque no tengas nada que hacer. Ten muchos hijos, ya verás como muchas noches se te harán interminables.
Llega una hora antes a cualquier cita: ya sea del médico (si es de la Seguridad Social mejor), o con tus amigos. Ah, y nunca lleves nada para hacer la espera más amena como libros o música, nuestro cometido es que esa hora nos parezca inacabable.
Cuando quedes con tu familia o amigos deja que los demás hablen durante todo el rato, sólo abras la boca para pregúntales por su trabajo o pídeles que te cuenten anécdotas de sus animales de compañía. En las fiestas o reuniones, si quieres que al dueño se le haga la velada eterna (haciéndole un enorme favor), si ves que tiene cara de sueño, no te lo pienses, sírvete otra copa. Si cuando la terminas observas que el anfitrión cierra los ojos o amaga un bostezo, hazlo por su bien, sírvete otra copa más. Ya verás como te lo agradece.
Por último, es primordial que te compres una casa y que pongas tu hipoteca al plazo más grande posible, de esta forma verás que los años pasan muy lentamente, y que tu deuda se alargará lo que a ti te parecerá que son varias vidas.
.
miércoles, 25 de noviembre de 2009
Un vídeo cortaciano
.
Mi otro dios junto con goggle, como saben ya muchos que me conocen, es Julio Cortázar. El gran autor argentino decía que la fotografía perfecta no era la que tenía el enfoque correcto, o la luz apropiada o los elementos correctamente acoplados en un paisaje de ensueño... Él pensaba que si existía tal fotografía, en esta debía aparecer algo inesperado o mágico que no habíamos querido plasmar pero que hacía de esa instantánea algo especial y, en cierta manera, sobrenatural.
Trasladando esta idea de la fotografía al vídeo (porque yo lo valgo). Creo que este documento que ahora os presento, es lo que podría llamarse un vídeo cortaciano. Todo ocurrió un día de mayo de hace dos años, simplemente estaba probando la cámara frente a una casi desierta playa de Alicante, queriendo dejar constancia de la belleza del mar y de su sonido relajante y hermoso, cuando grabé lo siguiente:
Siempre me he preguntado quién sería aquella mujer del bañador rojo, a la que no había observado antes de ponerme a grabar; de dónde salió, con aquella extraña manera de correr. El caso es que han pasado algunos años y no se me saco de la cabeza este absurdo vídeo. Y lo que es peor, sin encontrarle la más mínima lógica, no puedo dejar de verlo.
Mi otro dios junto con goggle, como saben ya muchos que me conocen, es Julio Cortázar. El gran autor argentino decía que la fotografía perfecta no era la que tenía el enfoque correcto, o la luz apropiada o los elementos correctamente acoplados en un paisaje de ensueño... Él pensaba que si existía tal fotografía, en esta debía aparecer algo inesperado o mágico que no habíamos querido plasmar pero que hacía de esa instantánea algo especial y, en cierta manera, sobrenatural.
Trasladando esta idea de la fotografía al vídeo (porque yo lo valgo). Creo que este documento que ahora os presento, es lo que podría llamarse un vídeo cortaciano. Todo ocurrió un día de mayo de hace dos años, simplemente estaba probando la cámara frente a una casi desierta playa de Alicante, queriendo dejar constancia de la belleza del mar y de su sonido relajante y hermoso, cuando grabé lo siguiente:
Siempre me he preguntado quién sería aquella mujer del bañador rojo, a la que no había observado antes de ponerme a grabar; de dónde salió, con aquella extraña manera de correr. El caso es que han pasado algunos años y no se me saco de la cabeza este absurdo vídeo. Y lo que es peor, sin encontrarle la más mínima lógica, no puedo dejar de verlo.
domingo, 22 de noviembre de 2009
¿Para qué sirven los mocos?
.
No sé como ha podido ocurrir pero me he encontrado a mí mismo escribiendo en el buscador de google (¡¡oh dios que todo lo sabe!!) la curiosa a la vez que asquerosa pregunta: “¿Para qué sirven los mocos?”
Bueno sí sé porque he terminado así, quizás veinte días seguidos expulsando este agradable fluido me estén acercando a pasos agigantados a la desesperación. Como era de esperar, las respuestas van de lo más repugnantemente científico a lo más repulsivamente humorístico. Lo más curioso que he encontrado son numerosos estudios que han llegado a la conclusión de que comerse la susodicha secreción verdosa es bueno para la salud.
Un médico austriaco va y dice: “El hecho de meterse el dedo en la nariz y comerse el moco es de sentido común y muy natural en el ser humano, ya que esto es una buena manera de reforzar el sistema inmunológico”. Y parece ser que un grupo de investigadores británicos y estadounidenses han señalado que “el acto de meterse el dedo en la nariz es una actividad estimuladora de una parte del cerebro”.
Sin personalizar demasiado, creo que mucha gente (incluido yo, claro) es mucho más sana y tiene estimulado una parte del cerebro más de lo que piensa. Por otro lado estos efectos presumiblemente beneficiosos se evaporan cuando estos mocos, son amasados formando cuerpos circulares y pegados debajo de la mesa o lanzados sobre alguna persona y/o cosa. Aquí el instinto falla, o quizá las costumbres de uno de los animales que más ingerimos nos posee, y nos acercamos peligrosamente al cerdo.
No sé como ha podido ocurrir pero me he encontrado a mí mismo escribiendo en el buscador de google (¡¡oh dios que todo lo sabe!!) la curiosa a la vez que asquerosa pregunta: “¿Para qué sirven los mocos?”
Bueno sí sé porque he terminado así, quizás veinte días seguidos expulsando este agradable fluido me estén acercando a pasos agigantados a la desesperación. Como era de esperar, las respuestas van de lo más repugnantemente científico a lo más repulsivamente humorístico. Lo más curioso que he encontrado son numerosos estudios que han llegado a la conclusión de que comerse la susodicha secreción verdosa es bueno para la salud.
Un médico austriaco va y dice: “El hecho de meterse el dedo en la nariz y comerse el moco es de sentido común y muy natural en el ser humano, ya que esto es una buena manera de reforzar el sistema inmunológico”. Y parece ser que un grupo de investigadores británicos y estadounidenses han señalado que “el acto de meterse el dedo en la nariz es una actividad estimuladora de una parte del cerebro”.
Sin personalizar demasiado, creo que mucha gente (incluido yo, claro) es mucho más sana y tiene estimulado una parte del cerebro más de lo que piensa. Por otro lado estos efectos presumiblemente beneficiosos se evaporan cuando estos mocos, son amasados formando cuerpos circulares y pegados debajo de la mesa o lanzados sobre alguna persona y/o cosa. Aquí el instinto falla, o quizá las costumbres de uno de los animales que más ingerimos nos posee, y nos acercamos peligrosamente al cerdo.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)