Ruego que me perdonen por comprarme una casa cuando los precios estaban más inflados.
Ruego que me perdonen por tener una hipoteca a treinta años.
Ruego que me perdonen por no haberme quedado en casa de mis
padres hasta tener una posición totalmente asegurada.
Ruego que me perdonen por haber pedido un crédito a tres
años para comprarme un coche.
Ruego que me perdonen por haber realizado algún viaje, sin
tener prácticamente dinero para pagarlo.
Ruego que me perdonen por vivir al día, por no pensar en el
futuro, por no tener un plan de pensiones.
Ruego que me perdonen por trabajar en algo que no me gusta,
exclusivamente por dinero, y sobre todo, por cumplir mi horario.
Ruego que me perdonen el FMI, el BCE, la UE y sobre todo, AM
(Ángela Merkel), porque quiero dejar
claro que todas estas cosas no las he hecho de mala fe.
Ah, y ruego a las agencias de calificación, más en concreto
al señor Standard y al señor Poor`s, que por favor, no descalifiquen mi deuda,
que con lo que me ha costado acumularla, la he cogido un gran cariño.
.