.
Me dirijo a vosotros, amigos invisibles que os he tocado en suerte, que ya que los Reyes Magos, con la crisis, llevan algunos años sin aparecer por mi casa, y viendo que vosotros sois más cumplidores, he decidido ponerme en contacto con vosotros de este modo para solicitar todo lo que deseo me regaléis este año.
Lo primero que quiero deciros es que aunque no sé quiénes sois, estoy convencido de que además de ser unas personas maravillosas y con un gran sentido de la generosidad; poseéis un innato buen gusto que no es momento de desbaratar con un regalo cutre y barato. Aunque eso sí, cada uno es libre de regalar lo que quiera, aún a costa de las terribles consecuencias.
Bueno, pasemos a lo realmente importante: MI REGALO. Ya sabéis que no soy una persona con grandes pretensiones ni con ínfulas de grandeza. Así que sólo os pediré, queridos amigos invisibles, cosas prácticas y que necesite para el día a día. Como por ejemplo, algo que me hace mucha ilusión desde hace tiempo y aún no he podido comprarme, es rojo, tiene cuatro ruedas, y en un lateral por detrás pone algo así como Ferrari. Creo que un tal Alonso conduce uno descapotable y con las ruedas muy grandes, no hace falta que sea ese, con otro de más baja gama me conformaría.
Si esta opción no os gusta, ya sea por que os parece algo cutre o por que no os parezca un regalo especialmente original, no os preocupéis que os voy a dar otras opciones para que no tengáis que romperos mucho la cabeza, todo sea por vosotros, amantísimos amigos invisibles. Tampoco me importaría que me regalarais, siempre desde vuestra propia iniciativa, claro; unos palos de golf, un crucero por las islas griegas (no seáis cutres, que sea para dos personas), o por qué no, tampoco le haría ascos a un Rólex.
Y ya, por si no os convence nada de lo anterior, queridos amigos invisibles, os doy una opción que os abre muchas posibilidades. Con un chalet en cualquier sitio con playa me conformaría. Así que luego no os quejéis amargamente diciendo que si no sabíais que comprarme o ez que regalarte a ti es muy complicado. Anda que no os estoy dando opciones. Por lo tanto, mis queridísimos amigos invisibles a los que os he tocado en suerte, este año no quiero excusas, ahí os lo dejo.
.