domingo, 21 de marzo de 2010

Y eso que no me gusta generalizar

.
No me gusta generalizar, eso no va conmigo, pero en este caso y sin que sirva de precedente es inevitable hacerlo, porque estoy totalmente convencido de que tu pareja esputa. A lo mejor te cuesta aceptarlo porque no es algo que haga habitualmente ni que realice a cada momento, quizas nunca le hayas visto pero no te engañes, es algo que ocurre, tu pareja esputa.

No quiero ponerme serio, ni que tú te cierres en banda, sólo quiero hacerte ver, para que no vivas en una terrible ignorancia, que tu pareja esputa; y si queremos llevarlo más allá, sin ánimo de ofender siempre, te diré que tu hermana esputa, tu madre esputa también (aunque seguramente algo menos que tu hermana) y las mías también, no te vayas a creer que veo la paja en el ojo ajeno y no la viga de propia. Además os puedo confirmar (aunque ella lo niegue) que mi pareja de hecho esputa.

Vale, a lo mejor me estoy poniendo un poco pesado con el temita, pero lo hago por vuestro bien, y como no, por el mío propio. Incluso es innegable, no os mentiré, que vuestro mejor amigo esputa, y no pasa nada, es algo natural; vuestro padre también esputa y no lo oculta. E iré más lejos, vuestro perro esputa; ah, y los que tengáis gato, que sepáis que él también esputa.

Sólo os pido por favor, que si alguno de los que estáis leyendo este texto conoce a alguna persona que no esputa, ¡por dios, qué lo diga!

(Dedicado a Álex y Mónica que propiciaron aquella noche de copas, con su sentido del humor, que este juego de palabras algo soez, se convirtiera en un momento divertido que ahora transformo en pequeño texto.)
.