domingo, 19 de febrero de 2012

Creo que ya no aprenderé...

.
No sé por qué, pero creo que ya no aprenderé a perder sin enfadarme. Mira que he lo he hecho veces y de las más diversas maneras y nunca lograré hacerlo sin pillarme un bonito cabreo… Menos mal que al menos tengo ya edad para dar la mano con mi mejor sonrisa y la capacidad de simular que me alegro de la victoria ajena.

Creo que ya no aprenderé inglés, ni ningún otro idioma no materno. Es duro confesarlo y mucho peor vivirlo en mis carnes… Menos mal que sé utilizar el lenguaje de los gestos y sé intuir lo que dice se desprende de una mirada.

Creo que ya no aprenderé a decir que “no” cuando me ofrecen una cerveza. Y sobre todo, mucho más duro, a decir que “no” cuando ya me han ofrecido más de cinco cervezas y todo empieza a parecerme difuso… Pero al menos, cero que si sé mantenerme en silencio cuando todo se nubla y conozco la forma de no soltar más tonterías de las estrictamente necesarias.

Creo que ya no aprenderé a decir la frase precisa en el lugar y momento preciso, a tener las palabras que alguien desea oír y decirlas con la naturalidad del genio.

Menos mal, que aún me quedan tantas cosas, que con suerte, seré capaz de aprender… y las que no lo sea, al menos confío en que aprenderé la manera de disimularlo.
.