domingo, 22 de noviembre de 2009

¿Para qué sirven los mocos?

.
No sé como ha podido ocurrir pero me he encontrado a mí mismo escribiendo en el buscador de google (¡¡oh dios que todo lo sabe!!) la curiosa a la vez que asquerosa pregunta: “¿Para qué sirven los mocos?”

Bueno sí sé porque he terminado así, quizás veinte días seguidos expulsando este agradable fluido me estén acercando a pasos agigantados a la desesperación. Como era de esperar, las respuestas van de lo más repugnantemente científico a lo más repulsivamente humorístico. Lo más curioso que he encontrado son numerosos estudios que han llegado a la conclusión de que comerse la susodicha secreción verdosa es bueno para la salud.

Un médico austriaco va y dice: “El hecho de meterse el dedo en la nariz y comerse el moco es de sentido común y muy natural en el ser humano, ya que esto es una buena manera de reforzar el sistema inmunológico”. Y parece ser que un grupo de investigadores británicos y estadounidenses han señalado que “el acto de meterse el dedo en la nariz es una actividad estimuladora de una parte del cerebro”.

Sin personalizar demasiado, creo que mucha gente (incluido yo, claro) es mucho más sana y tiene estimulado una parte del cerebro más de lo que piensa. Por otro lado estos efectos presumiblemente beneficiosos se evaporan cuando estos mocos, son amasados formando cuerpos circulares y pegados debajo de la mesa o lanzados sobre alguna persona y/o cosa. Aquí el instinto falla, o quizá las costumbres de uno de los animales que más ingerimos nos posee, y nos acercamos peligrosamente al cerdo.