miércoles, 15 de mayo de 2013

Deconstruyendo London

En el aeropuerto el hombre de la aduana que nos solicita el pasaporte, nos recibe con turbante indio, bastante bonito, por cierto. En la recepción del hotel la mitad de la gente es española, así que descarto al jovenzuelo inglés al que no hay manera de explicarle que necesitamos una cama más para tres noches. Ya en la habitación, al menos, descubrimos que el baño no tiene moqueta. Al mover una cama aparece un paraguas azul que alguien ha olvidado.

Nos caen las primeras gotas de lluvia, por suerte, son prácticamente las únicas en toda la semana. Agarramos el metro (¡¡mind the gap!!) y aparecemos en Picadilly Circus. Está atestado de gente, taxis, autobuses, bicicletas, luces, lugares de comida rápida, flashes, modelos ocasionales,… vamos, lo que se dice un “circus” a la inglesa. Y ni rastro de Picadilly.

Cómo me gusta Londres, joder qué frío, aunque hace sol el aire viene helado. Qué mezcla de culturas, aquí cada uno va como le da le gana y nadie le dice nada, ¡vivan los tópicos! Eso sí, el último londinense que vive en Londres no sale de casa hace mucho tiempo, así que es imposible encontrarle. Todo el mundo come por la calle, el London Bridge parece más grande por la tele (también es verdad que la tele engorda). Hay tantos, que encontré un Starbucks en el baño de otro Starbucks.



Por otro lado, un hombre con los dientes irregulares que trabaja en un autobús anticuado, no nos permite subir a la segunda planta, ¡es que no ve que somos turistas!, mientras, se come un plátano que ha sacado de un extraño habitáculo. Sin despeinarnos, pasamos del cambio de guardia por intentar que las ardillas del parque de enfrente nos quiten las cookies de las manos. El crucero por el Támesis sería mucho más bonito si fuera menos ancho, o, si en vez de llamarse así, se llamara Sena. Hacer fotos junto al río por la noche es complicado, el London Eye provoca mucho Air, y cuando ya tienes el trípode preparado para hacer la foto perfecta al Big Ben, llega un extraño personaje a intentar ponerte una multa de 50 libras, por no sé qué leches de derechos de imagen, así que al final la foto sale movida.