miércoles, 11 de agosto de 2010

Un día antes del Apocalipsis

.
Joder, como me temía, al final no me ha quedado otra que terminar mis vacaciones y volver a la cruda realidad. Yo que siempre tengo la bonita esperanza de que mis días de libertad se hagan eternos por alguna extraña circunstancia, y que nunca se cumpla...

Además volver de vacaciones supone una serie de actos no exentos de cierta locura. Por ejemplo, nosotros últimamente, siempre dejamos un día en medio para "descansar" del viaje. Un día de transformación, para pasar de un estado a otro sin prisas. Pero no sé por qué ocurren cosas raras.

Por ejemplo, nos entra una extraña fiebre por poner lavadoras a tutiplén. Ponemos tres, cuatro o incluso cinco lavadoras en un mismo día... ¡con el trabajo que supone eso!. Y yo a veces me pregunto, qué pasa, que tenemos mañana un pase de modelos y necesitamos toda nuestra ropa limpia. Sobre todo, teniendo en cuenta que en cualquier otra fecha, se puede tirar una prenda sucia un mes y no pasa nada.

Y luego la nevera, que echas un vistazo y está tan triste y desangelada que te dan ganas de llorar, y lo más importante, ni un solo yogur a la vista. Porque parece que un frigorífico sin yogures no es un frigorífico. Así que a toda prisa, entre lavadora y lavadora, te vas al centro comercial a comprar a lo loco, como si fueras a morir de inanición en breves segundos. Y lo peor es cuando llegas a la zona de las cervezas, que te entran unos sudores fríos por el síndrome de abstinencia, y no te queda otra que abrirte una lata, aunque esté ardiendo.

Luego vuelves a casa, colocas todo lo que has comprado, recoges la ropa tendida, tiendes la que acaba de centrifugar... y te pones a hacer la cena. Eso sí, con una tremenda pereza, acostumbrado a que te cocine otro. Terminas esperando que alguien recoja todo, y ya deseperado te das cuenta que no te queda otra que hacerlo tú, y mientras recoges la ropa ya seca de la quinta lavadora te invade un extraño sentimiento, y es que te dan hasta ganas de volver a trabajar, piensas por un momento, al menos... allí descanso.
.

3 comentarios:

  1. Algunos son muy, muy,muy graciosos.... No digo nada más.

    ResponderEliminar
  2. Grande Miguelon, como siempre.

    Aunque en mi caso la ropa queda sin lavar unos cuantos dias mas, y de este modo encuentras la razon de la existencia de ese fondo de armario horrendo y viejisimo que siempre dudas si tirar o no. Y cuando la gente te pregunta que como es posible que te pongas esa prenda tan hortera, tienes la excusa de que la ropa normal esta' sucia.

    El atracon que me meto yo es con las fotos. En esos momentos con 10000 fotos que ver y clasificar echas de menos el viejo carrete.

    Por cierto Mery, Miguel me dijo que el puso 4 lavadoras y tu solo una...me parece un poco injusto.

    Nico

    ResponderEliminar
  3. Si escribes en primera persona del plural luego no digas que no estas casado...
    Fdo. L. W. (Un corazon partido)

    ResponderEliminar